Izquierda
Recesión Económica

La pandemia no es sinónimo de recesión para todos

La pandemia ha puesto en contraste la situación de los pequeños agricultores que tuvieron que tirar la producción de leche, destrozar huevos y replantar verduras, frente a las grandes cadenas de supermercados que ocupan todo el sistema de producción y beneficios de los gobiernos. El retail o comercio minorista de grandes empresas, que cada día va ganando terreno esta llevando a la bancarrota a pequeños y medianos productores y comerciantes.

(Imagen): El Camino.

Redacción El camino prensa

elcamino@gmail.com

Actualizado el 21/08/2020 a las 15:56

En Estados Unidos, la venta minorista de alimentos se concentra cada vez más en un pequeño número de grandes empresas. En este país, el impacto del coronavirus en los trabajos de las empresas envasadoras de carne mostró la magnitud de las operaciones relacionadas con la carne y la elevadísima concentración de mercados de la industria cárnica.

Los efectos del cierre de dichas plantas en el Estado de Illinois, EE.UU. se propagaron hacia ambos extremos de la cadena de suministros. Es probable que estos problemas empeoren a medida que la geografía y las políticas comerciales acentúen las tendencias hacia una mayor concentración y segmentación, contribuyendo a los superávits y déficits excepcionales provocados por el coronavirus que se observan hoy en día.

Gráfica 1: Los mercados minoristas de alimentos en EE.UU. se están debilitando

suficiencia Fuente: Servicio de Investigación Económica del Departamento de Agricultura de EE.UU.; Cálculos de la Encuesta mensual del comercio minorista de la Oficina de Censo de EE.UU.; informes de la industria; Steve Wood, “Revisiting the US food retail consolidation wave: regulation, marketpower and spatial outcomes”, Journal of Economic Geography, volumen 13, número 2, marzo de 2013, pp. 299-326.

Por su parte, en nuestro país, como lo habíamos referido en una anterior nota, estamos tomando el mismo rumbo que el país septentrional, en tanto que las grandes empresas que concentran la mayor riqueza en el Perú están acaparando grandes extensiones de tierras sembradas..

Como es natural, con la pandemia del COVID-19, se han acentuado las grandes desigualdades estructurales del sistema capitalista, permitiendo a unos pocos aglomerar más riquezas, y acrecentando muchísimo las carencias del pueblo.

LAS GRANDES MASAS OLVIDADAS

La grave situación que enfrenta el país a causa del COVID-19, ha generado que los pequeños productores pierdan, en la mayoría de las ocasiones, los únicos medios de subsistencia con la que contaban. En un claro ejemplo de que las crisis son aprovechadas para ajustar más las necesidades del pequeño productor, recordamos hace algunos años, tras el fenómeno del niño como Mariano Flores, representante de los Productores Lácteos de Cajamarca declaraba “No estamos en contra de la empresa, estamos en contra de los abusos hacia los compradores. Nosotros desde hace ocho años vendemos leche a S/. 0.90. Gloria te dice simplemente no te acopia porque están bloqueadas las carreteras y ese es el comportamiento, y como tiene todas las facilidades para producir leche en polvo les va y viene”.

ganadero-cajamarca Foto: Perulactea/ Ganaderos de Cajamarca.

Ahora, la situación no ha cambiado mucho para ellos, pese a sus esfuerzos por evitar la venta a la gran industria y tratar de independizarse un poco del proceso productivo vinculado a la empresa de la familia Rodríguez Banda, iniciada la inmovilización social muchos de ellos se vieron en la necesidad de volver a la dependencia económica de la referida empresa, y soltando su único salvavidas solicitaron al Gobierno que adopte las medidas para afrontar la situación, para quienes están frenados de enviar los lácteos a los distintos mercados del país.

Pese a ello, vemos como el Gobierno Central, lejos de ayudar, prefirió respaldar a las compañías multimillonarias con su ya conocido “plan de rescate financiero” de Reactiva Perú.

En Junín, el director de Agricultura Ulises Panéz Beraún, reveló que la emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus ha generado pérdidas en el sector agrícola que supera los 600 millones de soles. El funcionario precisó que todo empezó con el cierre de fronteras en comunidades de la región, donde se limitó el traslado de los principales productos agrícolas a los mercados: “para evitar el contagio del COVID—19, las comunidades cerraron sus fronteras y productos como el café, cacao, cítricos, plátanos, piña, papa y maíz no pudieron ser trasladados”, expresó a RPP Noticias.

De igual forma, en Ancash la situación no fue distinta, los conocidos pequeño productores de papa en la región del distrito de Olleros se vieron en la obligación de regalar su cosecha o intercambiarlas con otros productos como alternativa para apaliar las cuantiosas pérdidas. Lo mismo, pasó en la provincia de Antonio Raimondi, reconocidos por la calidad del choclo producido en esas zonas que no lograron enviar la cosecha a la ciudad de Lima, su principal mercado.

papa Perú: Agricultores de la papa.

A través de un análisis sobre del futuro, es clave considerar las constantes crisis por la que atraviesan los pequeños mercados. Este no es un problema nuevo, la función de la política pública debiera ser la prevención de acumulación de poder por parte de las grandes empresas que, sin ningún tipo de restricción legal o normativo, se presentan al juego de la “Economía Social de Mercado” en condiciones de excesiva ventaja frente a los pequeños productores que hoy ven mermadas sus ánimos de competir con los grandes dueños del Perú, como los Rodríguez Banda o los Romero. En fin, la Hipocresía.

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